24.9.12

El "fiscal cliff" o "abismo fiscal" norteamericano

En las últimas semanas un nuevo término ha venido a sumarse a la larga lista de nuevos vocablos que toda crisis económica pone de moda. Tras la archiconocida "prima de riesgo", diversos artículos de opinión y pronto numerosos titulares harán referencia a lo que se conoce como "abismo fiscal" o en su acepción anglosajona "fiscal cliff".

Lo primero que tenemos que saber es que el país en el que puede darse esta situación es Estados Unidos, con la consiguiente repercusión en el resto de las economías mundiales, y lo segundo es que no tiene nada que ver con los que aquí denominamos "agujero fiscal". Si en nuestro caso se trata de una manera más o menos coloquial de referirnos al déficit del estado, este caso es diametralmente opuesto, ya que hablamos de una brusca reducción de gasto tanto público como privado, provocado con la pérdida de incentivos fiscales.

De hecho se define como una combinación de incrementos de impuestos, debido a la expiración de incentivos de años anteriores, y una importante reducción de gasto público. Ambas entrarán en vigor en Enero de 2013.

Los incentivos fiscales provenientes de la era Bush junto con otros instaurados por la administración Obama estarán en vigor hasta finales del presente año, y su fin provocará un alza importante de los impuestos en USA, con la consiguiente pérdida de capacidad de gastos de los consumidores norteamericanos.

Por otro lado, la superación del llamado "techo de gasto" de la administración USA en Agosto de 2011 y los problemas que conllevó, llevaron a los responsables políticos a proponer medidas para rebajar el déficit publico. Al ser posible el acuerdo, se activó un procedimiento automático de reducción de 110.000 millones de dólares anuales, que comenzará precisamente el 1 de Enero de 2013.

El impacto en el PIB es claro, al afectar a dos de sus principales componentes, por lo que muchos economistas temen que pueda dar al traste con la débil recuperación económica e incluso abocar al país a una recesión durante el conjunto del año 2013.

La solución no es fácil, ya que la prórroga de los incentivos fiscales o el aumento de gasto público aumentarán el ya de por sí desbocado déficit norteamericano. Todo un dilema para los economistas y responsables políticos, pero de cuya correcta resolución dependerá en buena medida la marcha de la economía mundial.

20.9.12

La imprescindible aportación de la diversificación en una cartera de fondos

Una vez determinado el nivel de riesgo de una cartera de inversión, nos enfrentamos a la construcción de la misma y empezamos a revisar los numerosos activos disponibles para ser incluidos en ella. Uno de los aspectos que debemos tener en cuenta es analizar la correlación existente entre los fondos que vayamos a incorporar.

Muchas veces no nos damos cuenta de la importantes implicaciones que tiene el ser capaces de encontrar activos descorrelacionados o, al menos, con una correlación baja.

Entre la oferta actual, hay productos que son buenos en si mismos pero que si, además, los combinamos con otros, el conjunto resultante se convierte en excelente.

A veces, tras haber determinado el riesgo de una cartera y una vez pensada cual es la distribución de activos más adecuada, cometemos el error de pensar que lo único que nos queda es elegir el mejor fondo de cada categoría e incorporarlo a la cartera en el porcentaje que corresponda. Con eso pensamos que ya está todo hecho. Si tengo los mejores fondos y una correcta distribución, ya puedo quedarme tranquilo y olvidarme.

Pues no, no es así de fácil. Cuando seleccionamos los fondos no podemos fijarnos tan solo en la posición que ocupan en un determinado ranking, es fundamental conocer su estrategia inversora y comprobar, con los datos históricos, cual es la correlación con el resto de fondos en cartera. Podemos encontrarnos con la desagradable sorpresa de que, en los momentos especialmente complicados, todos ellos se comportan igual, con lo cual no me aportan ningún valor añadido.

Hay que realizar una labor, muchas veces ingrata y poco agradecida, que es buscar, entre los diferentes fondos, aquellos que no se comportan siempre a la par, aquellos que en momentos de crisis y debido a sus diferentes planteamientos, evolucionen de manera distinta.

Con ello no nos garantizamos obtener el rendimiento más alto por nuestra cartera, pero si que apreciaremos una importante disminución del riesgo de la misma y, como consecuencia, una sensible mejora del binomio rentabilidad-riesgo.

Por lo tanto, como en cualquier equipo, no necesitamos tener un montón de estrellas sino buenos jugadores que se comporten como un equipo y trabajen juntos.

Con las herramientas actuales y con trabajo, se puede conseguir este objetivo.

La reacción de los mercados ante los datos económicos

En muchas ocasiones nos sorprende la reacción de las Bolsas u otros mercados financieros ante la publicación de determinados datos económicos.

Vemos con perplejidad que alzas en los beneficios de determinada empresa se traducen en abultadas caídas, o que pérdidas cuantiosas dan paso a subidas verticales.

La razón de estos comportamientos es que el mercado siempre descuenta o anticipa un determinado dato, sea beneficio o pérdida, y en la medida en que la realidad sea mejor ( mayor beneficio o menor pérdida) el mercado reaccionará positivamente, mientras que si el dato conocido es peor de lo esperado la reacción será negativa. Esta relación es válida tanto para datos de índole empresarial como para indicadores económicos de un país o conjunto de países.

Más complejo resulta en ocasiones establecer la lógica de ciertas reacciones positivas ante datos muy malos, incluso peor de lo esperado, como podría ser un fuerte aumento del paro en un determinado país.

En estos casos subyace un argumento bastante retorcido que se basa en creer que si la situación es tan mala, las autoridades monetarias actuarán con firmeza, y eso ayudará a los mercados.

Evidentemente esto no deja de ser un engaño, ya que si la situación es recesiva, las medidas pueden ayudar, pero en ningún caso tenemos certeza de su éxito, por lo que se trata de una reacción de corto plazo, al final es la evolución de la economía la que marcará el devenir de los mercados, si bien a corto plazo este tipo de hechos puede provocar importantes movimientos.
Un claro ejemplo de este último caso lo tenemos en los datos de empleo USA, cuanto más negativos salían más subía el mercado ante la seguridad de que la FED activaría un nuevo QE, lo que beneficiaría claramente a las Bolsas.

En el caso español, una buena subasta de deuda pública puede ser mal recibida ya que se alejan las posibilidades de que España pida el rescate, algo que los mercados valoran positivamente.

12.9.12

El tribunal constitucional alemán da vía libre a los fondos del rescate

Se esperaba con expectación la decisión del Constitucional alemán sobre los recursos presentados contra los fondos de rescate europeos ( ESM, MEDE)  y el programa de compra de bonos por el BCE.

La no aprobación de los mecanismos de rescate habría supuesto una auténtica conmoción en Europa. Por consiguiente las noticias conocidas hoy constituyen un gran alivio para los mercados financieros.

Aunque se establecen algunas condiciones relativas a la necesaria información al parlamento alemán en caso de superarse los 190.000 millones de contribución a los fondos, parece que dichas condiciones son totalmente razonables e incluso menos duras de lo que cabría esperar. Todo indica que los mercados financieros reaccionarán positivamente a estas noticias.

11.9.12

Cambios en la tributación de las plusvalías en 2013

Tal y como adelantó ayer el presidente del Gobierno, los nuevos cambios fiscales afectarán a la tributación de las ganancias de capital.

Sin dar mayores detalles, todo apunta a que en 2013 volveremos a un esquema de tributación similar al existente en 2006, esto es, diferenciando las plusvalias en base a su periodo de generación.

En caso de proceder de activos con menos de un año en cartera, es previsible que tributen al tipo marginal de la base imponible general, mientras que las de más de un año de antiguedad seguirán integradas en la base del ahorro, con tipos fijos de tributación según el montante global obtenido en el ejercicio.

Una vez que se publiquen los detallen de la nueva tributación, nos haremos eco de éllos dada su trascendencia.

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